Es común ver grandes mausoleos en Oriente Medio, dedicados a grandes personajes de la historia, o construidos por importantes magnates de gran poder, como es el caso del Taj Mahal en Agra, India, el cual se ha convertido en uno de los mausoleos más conocidos del mundo entero.
Imagen kash if
En el caso de Pakistán, se halla el famoso Mazar-e-Quaid, también conocido como Mausoleo Nacional, el cual tras sus gruesos muros, e imponente cúpula, acoge celosamente la tumba del fundador de Pakistán: Muhammad Ali Jinnah y se encuentra ubicado en el centro de la ciudad de Karachi, convirtiéndose en un ícono de la zona y el país.
El mausoleo fue terminado en la década de los 60, caracterizado especialmente por sus grandes placas de mármol blanco y grandes arcos islámicos, ubicado sobre una plataforma de 54 metros cuadrados. Sus alrededores se encuentran compuestos por una gran plaza seca, siendo un sitio muy circulado, pero a su vez tranquilo, considerando que el monumento se encuentra en el corazón de la megápolis. Durante la noche, una serie de luces iluminan los blancos muros de la construcción, pareciendo una suerte de oasis en el medio de la ciudad, pudiéndose ver varias millas a lo lejos.
Se considera que el Mazar-e-Quaid es un mausoleo de líneas modernas, inspirado en el mausoleo de Samanid en Bukhara (Asia central), representando el nuevo rostro moderno de Pakistán, con aires de arquitectura de antaño. Una parada imperdible en una recorrida por la ciudad.

